La vida sin hilos (parte-2)

1993-09-28 · Clifford Bean, Malcolm Ross, Pedro Tellería

Las redes personales de comunicación sin hilos prometen transformar el sector, pero aún deben superar retos tecnológicos, regulatorios y financieros. El artículo detalla tres bloques críticos: redes inteligentes avanzadas, estándares de radiotransmisión y terminales multimodo, cuya madurez determinará la viabilidad de los nuevos servicios. Los gobiernos deben liberar frecuencias, definir estándares comunes y aclarar quién puede obtener licencias. La industria debe invertir en infraestructuras capaces de soportar millones de usuarios y coordinarse con operadores de redes cableadas. Si estas barreras se resuelven, los beneficios económicos y sociales serán enormes: más eficiencia, mayor conectividad y un ecosistema de servicios de valor añadido.


  • Publicado: " Cinco Días"
  • Fecha: 28/09/93 (Parte-2)
  • Autor: Clifford Bean, Malcolm Ross, Pedro Tellería

En el artículo anterior coma el primero de la serie de telecomunicaciones, apuntábamos como de acuerdo con las investigaciones de Arthur de Little en este campo coma las futuras redes personales de comunicación y los servicios a ellas asociados cambiarán la concepción actual de las telecomunicaciones coma tanto en el ámbito profesional como en el privado centrando las comunicaciones y la prestación de servicios con ella relacionada en el usuario, en lugar de en las tradicionales terminales fijas.

Exponíamos también como toda esta variedad de servicios que van desde la posibilidad de localización de los usuarios en cualquier momento y lugar hasta la facturación detallada y por separado de las llamadas privadas y de negocios, pasando por la posibilidad de enviar y recibir mensajes cuando no sea posible establecer la conversación coma y van a requerir realizar una serie de inversiones y superar una serie de barreras técnicas legislativas y financieras que vamos a analizar en detalle.

Para que las redes personales de comunicación y la amplia gama de servicios a ellas asociadas se conviertan en realidad debe producirse un desarrollo de los equipamientos en un tiempo adecuado para permitir la introducción de estos nuevos servicios.

Los avances necesarios pueden agruparse en tres categorías:

  • Hardware y software de red inteligente.
  • Estándares de radiotransmisión.
  • Terminales portátiles multimodo.

De las tres categorías mencionadas, una mejora de las redes de comunicaciones que permita cubrir todos los requisitos funcionales descritos hasta ahora representa el mayor reto. La funcionalidad de las denominadas redes inteligentes avanzadas requerirá miles de personas/año de desarrollo de hardware y software para capacita<r a las redes norteamericanas, europeas, japoneses y de otros países para satisfacer las necesidades del mercado de comunicación sin hilos.

Muchos fabricantes de redes trabajan ya en diseños que proporcionen los resultados deseados, pero todavía será preciso un desarrollo mucho mayor y muchas más pruebas antes de que todas las capacidades a las que hemos aludido estén ampliamente disponibles desde un punto de vista comercial.

La necesidad de terminales multimodo plantea una serie de desafiantes problemas de diseño de equipos para los fabricantes mundiales en Norteamérica, Europa y Asia. Nos estamos refiriendo a las pequeñas terminales portátiles, que han de cumplir determinados requisitos:

  • Capacidad de operar con voz, datos y mensajes de texto (y quizá incluso en modo video en el futuro).
  • Capacidad de operar en diferentes bandas de frecuencia cuando sea preciso hacerlo a través de servicios pertenecientes a diferentes licencias o concesiones.
  • Capacidad de operar con diferentes esquemas de modulación de frecuencia para permitir la operatividad en sistemas de diferentes regiones.

Desde nuestro punto de vista no hay duda de que los mercados estadounidense, europeo y japonés dispondrán finalmente de una amplia gama de servicios personales de comunicación hin hilos, pero todavía llevará varios años resolver los problemas tecnológicos y legislativos que los hagan plenamente posibles. Aunque los gobiernos europeos, norteamericano y japonés favorecen la competencia en servicios de comunicación hin hilos, será necesario solventar algunas cuestiones de orden práctico para que se produzca un verdadero progreso. Por ejemplo:

1. ¿De dónde saldrán las frecuencias de radio adecuadas?

Muchos gobiernos están empezando identificar bandas de radiofrecuencia infrautilizadas que podrían ser reasignadas a estos servicios personales de comunicación. Sin embargo, la reasignación de licencias para el uso de canales desde los actuales utilizadores a los futuros proveedores de servicios para las redes personales de comunicación puede llevar todavía varios años.

2. ¿Qué estándares técnicos se aplicarán?

Los procesos descritos en este artículo conllevarán largas y difíciles negociaciones por parte de la industria. Los futuros servicios pueden retratarse por las decisiones acerca de en qué radiofrecuencias operarán y qué especificaciones técnicas deberán implantarse.

3. ¿Qué clase de operaciones estarán autorizadas para obtener una licencia?

Decidir quién será elegible para ostentar una licencia y quién será excluido representará un espinoso problema político para los organismos gubernamentales encargados de otorgar las licencias. Los candidatos para obtenerlas incluirán:

  • Operadores de telefonía celular.
  • Compañías de mensajería electrónica y servicios de busca.
  • Compañías locales de telefonía.
  • Compañías de telefonía en conexiones de larga distancia.
  • Nuevas empresas proveedoras de servicios de radio.
  • Operadores de sistemas de satélites.
  • Compañías de televisión por cable.

4. ¿Deberían experimentarse las decisiones clave antes de implantarlas?

En Estados Unidos, a principios de 1992, se llevaron a cabo más de 100 pruebas de marketing e ingeniería sobre una amplia variedad de posibles nuevos conceptos de servicio para las redes personales de comunicación. Todavía pasarán un par de años antes de que se conozcan resultados significativos acerca de estos test. ¿Deberían las decisiones clave acerca de la concesión de licencias, frecuencias y estándares técnicos esperar a los resultados de estas pruebas? Desde nuestro punto de vista la respuesta es sí, con el fin de tomar las decisiones legislativas y de regulación de una manera pragmática e implantable.

Otra barrera significativa para la implantación de los nuevos servicios destinados a las redes personales de comunicación es de orden financiero. Como ya apuntamos, la construcción de las redes necesarias para ofrecer estos servicios requerirá inversiones significativas. Sólo organizaciones con abundantes fondos en efectivo o gran capacidad de inversión podrán competir en este juego. Alternativamente, socios externos a la industria de las telecomunicaciones pueden ser invitados a incorporarse a cambio de importantes paquetes accionariales.

La participación por parte de socios ajenos a la industria pueden tener benéficos financieros y políticos, pero conlleva también ciertos riesgos: lo socios externos carecen del conocimiento y de la experiencia en el campo operativo, lo cual podría llevarlos a expectativas irreales para las inversiones que se proponen realizar.

En Arthur D.Little estamos convencidos de que los servicios de comunicación sin hilos se desarrollarán rápidamente una vez que las barreras legislativas, financieras y de infraestructura de red se superen, y servirán a millones de personas en Europa, Norteamérica, Japón y cualquier otra parte del plantea en el próximo siglo. Hay una demanda significativa y creciente para este tipo de servicios, y por tanto debería haber amplio espacio para toda una serie de servicios complementarios que satisfagan las variadas necesidades de los usuarios a lo largo y ancho del planeta.

Los beneficios potenciales, no sólo económicos sino también sociales, resultantes del correcto desarrollo de los sistemas de comunicación inalámbricos son tan importantes que se merecen la realización de todos los esfuerzos necesarios para su materialización. Sin lugar a duda, las empresas suministradoras saldrán beneficiadas con la extensión del mercado.

Las empresas licenciatarias de redes celulares, mensáfonos, verán aumentar su volumen de negocio, pero también los suministradores de equipos de telecomunicaciones y electrónica, así como las empresas proveedoras de servicio de valor añadido de voz, datos, imagen, en sus diversas variantes: transnacionales suministro de información, facilitadores de las comunicaciones, entretenimiento, educación, y otras.

Algunos opinan que las empresas operadoras de redes de comunicación vía cable son las perdedoras ante el desarrollo de las redes sin hilos, sin embargo, la realidad no es así. En lugar de canibalizar su mercado, el aumento de niveles de conectividad del público a las redes resultado de los sistemas sin hilos permitirá un aumento del uso de los sistemas de comunicación y con ello buena parte de este tráfico se canalizará por las redes de cable. Ciertamente, la capacidad de dichas empresas para desarrollar la infraestructura necesaria y ofrecer un servicio adecuado repercutirá en cómo se reconduce este tráfico y si finalmente se refleja también en el beneficio.

También los usuarios particulares y empresariales saldrán beneficiados de este proceso dado que al facilitarse su capacidad para comunicarse aumentará tanto sus niveles de calidad de vida como su eficiencia productiva. Por otro lado, la existencia de un mayor número y calidad de vías de comunicación repercutirá en la bajada del coste unitario repercutido a los usuarios, incluso con independencia de que los niveles de rentabilidad de los proveedores de dichos servicios aumenten.

Para que estos beneficios se alcancen de la forma más rápida posible es preciso que los diferentes intervinientes aúnen esfuerzos allí donde sea necesario y posible, sin por ello ir en detrimento de que mantenga o incluso desarrollen la competencia entre empresas. La colaboración de los fabricantes de equipos de telecomunicaciones con las administraciones nacionales y supranacionales puede materializarse en el establecimiento de estándares en desarrollos compartidos de proyectos de investigación.

Por último, una correcta coordinación entre los gestores de redes cableadas y sin hilos dará viabilidad a la disposición de infraestructuras compensadas para la canalización del tráfico generado. Adicionalmente el desarrollo de empresas que provean servicios de valor añadido, de cuya existencia se beneficiarán los operadores de las redes al promover el tráfico, requieren para su planificación y establecimiento la creación de infraestructuras específicas por parte de los operadores.

  • Clifford Bean es Director de Arthur D.Little en USA.
  • Malcolm Ross es Consultor-Senior del Grupo de Telecomunicaciones en Europa
  • Pedro Tellería es Consultor-Senior, responsable de la Práctica "Telecommunications & Information-Industry" para España y Portugal en la firma de Consultoría-de-Dirección Arthur D.Little.