La vida sin hilos (Parte-1)

1993-09-21 · Clifford Bean, Malcolm Ross, Pedro Tellería

Las comunicaciones personales sin hilos anunciaron un cambio total: del teléfono fijo al usuario móvil como centro del sistema. El artículo anticipa servicios globales, numeración ligada a personas y redes capaces de seguir al usuario en cualquier lugar. Explica oportunidades para operadores, barreras técnicas y regulatorias, y prevé decenas de millones de usuarios hacia 2010.


  • Publicado: " Cinco Días"
  • Fecha: 21/09/93 (Parte-1)
  • Autor: Clifford Bean, Malcolm Ross, Pedro Tellería

Antes de fin de siglo, las nuevas redes de comunicación y los servicios asociados a ellas harán posible una forma de comunicación radicalmente nueva, con la prestación de servicios centrada en cada usuario más que en terminales fijas.

Las ventajas para usuarios y operadores serán prodigiosas. En torno al año 2000, las comunicaciones personales sin hilos cambiarán el modo en que los individuos, las empresas, y otras instituciones en Europa y Norteamérica gestionan sus asuntos.

Los servicios que posibilitan esta conectividad tendrán un gran impacto tanto para los usuarios finales como para los operadores o proveedores de los mismos. En Arthur D.Little estimamos que este tipo de servicios alcanzarán una facturación anual de entre 3,5 y 4 billones de pesetas en el año 2010 sólo en Estados Unidos, y al menos una cantidad similar en el resto del mundo. Sin embargo, antes de que se conviertan en una realidad, es preciso resolver una serie de problemas y superar una serie de barreras técnicas y legislativas.

Las redes personales de comunicación sin hilos, junto a los ligeros terminales portátiles, permitirán establecer conversaciones y transmisiones bidireccionales de mensajes y datos en cualquier momento y desde cualquier lugar, de forma sencilla e instantánea. Facilitarán además una amplia gama de actividades como:

  • Efectuar y recibir llamadas, sin interrupciones, en cualquier momento y lugar.
  • Conocer el nombre del interlocutor y las características de la llamada.
  • Enviar y recibir mensajes breves cuando no sea posible establecer la conversación.
  • Utilizar funciones especiales como el reenvío de llamadas, la localización de llamadas y la mensajería telefónica.
  • Archivar llamadas y mensajes de baja prioridad para atenderlos más tarde.

Las redes personales de comunicación sin hilos ofrecerán también a los suscriptores una facturación detallada de las llamadas de carácter profesional y particular por separado, y un sistema de localización del usuario independiente del lugar en que éste se encuentre. La implantación de este tipo de redes requerirá mejoras sustanciales de las actuales infraestructuras de telecomunicaciones, incluyendo nuevos sistemas de numeración, localización y dirección de llamadas, envío, almacenamiento, y amplitud de cobertura, entre otras funciones y servicios.

Una innovación significativa radicará en que los números de teléfono se adjudicarán a los usuarios más que a sus terminales telefónicos. A medida que los usuarios se mueven de un área a otra, la red registrará su posición y dirigirá las llamadas conforme a las misma.

En caso de disponer de las infraestructuras y la tecnología adecuadas, las redes personales de comunicación permitirán a los usuarios acceder a una rica gama de servicios de comunicación complementarios entre sí que satisfarán las necesidades de los numerosos y diferentes nichos de mercado en Europa, Norteamérica y cualquier otra región del planeta. Los servicios más probables incluyen algunos como:

  • La próxima generación de servicios de telefonía celular digital, de uso tanto dentro como fuera del automóvil.
  • Tele-Puntos, es decir, terminales desde los que se pueden efectuar llamadas en una sola dirección. Esta opción, conocida como CT2 segunda generación de telefonía sin hilos, permite al usuario realizar llamadas desde su terminal, pero no recibirlas.
  • Tele-Punto mejorado, en el cual ya es posible la comunicación bidireccional desde islas de cobertura, pero todavía con serias limitaciones si los usuarios están en movimiento y pasan de una área o celda a otra.
  • Telefonía sin hilos avanzada, en la cual es posible la comunicación bidireccional, tanto para cuestiones profesionales como particulares.
  • Sistemas privados PBX sin hilos, para comunicaciones dentro de edificios, oficinas u otras instalaciones.
  • Servicios de redes personales de comunicación, similares a los servicios de telefonía celular.
  • Mensajería telefónica con aviso de mensajes recibidos y capacidad de envío de respuesta.
  • Servicios de transmisión de datos, bien como servicio autónomo, bien integrado en ordenadores portátiles.
  • Servicios basados en la utilización de satélites.

Es interesante subrayar que la diferencia entre los servicios ofrecidos por la próxima generación de teléfonos micro celulares digitales y los que ofrecerán las redes de comunicaciones personales puede desaparecer con el tiempo.

De hecho, la industria celular argumenta que las redes de comunicación personal serán una evolución natural del servicio de telefonía celular.

En Arthur D.Little estimamos que en aproximadamente 10 años desde que los servicios de las redes personales de comunicación estén disponibles, su demanda se aproximará a los 50 o 60 millones de usuarios en Norteamérica, y a un número similar en Europa.

Los servicios de comunicación sin hilos gozan de una amplia aceptación en los principales países de Europa y en Norteamérica. Las diferencias entre países en términos de penetración de mercado son sin embargo llamativas y reflejan el momento que los servicios de telefonía móvil celular fueron autorizados (Escandinavia fue la primera), y la decisión de autorizar la entrada al mercado de competidores. Francia y Alemania han autorizado recientemente nuevos operadores de telefonía celular en sus mercados, en competencia directa con sus compañías nacionales (France Telecom y Deutsche Bundespost Telekom), mientras que los dos operadores británicos (Vodafone, Cellnet) han estado en activo desde 1985.

Hay que resaltar que Japón no figura entre los líderes en desarrollo de servicios de telefonía, aunque las actuales previsiones apuntan a un rápido crecimiento que podría derivar en ocho millones de suscriptores en el año 2000. El operador de telefonía móvil nipón, NTT, inició su actividad en 1979, pero al igual que sucesión en Estado Unidos y en Reino Unido, ha sido la introducción de un competidor lo que ha constituido el impulso definitivo para el crecimiento de este mercado.

Durante los últimos 40 años, la mayoría de los usuarios de comunicaciones sin hilos fueron profesionales y hombres de negocios que lo necesitaban en su trabajo. Los usuarios que se incorporan hoy a estos servicios los utilizan tanto en sus comunicaciones de negocios como en las privadas.

Esta evolución ha sido posible gracias a las terminales portátiles de reducido tamaño, y la casi ubicuidad de servicios de telefonía móvil a lo largo y ancho de Europa y Norteamérica, así como al abaratamiento del coste de los equipos y las tasas.

Las instituciones que sufrirán un mayor impacto como consecuencia de la introducción de estos nuevos servicios serán las compañías de telefonía por cable.

La cuestión es si los nuevos servicios les enriquecerán o les desbordarán, escapándoseles de las manos. Estimamos como más probable la primera opción: Básicamente, los nuevos servicios de telefonía sin hilos son extensiones o mejoras de las actuales redes fijas, cuyas enormes inversiones en infraestructura proporcionarán los enlaces necesarios para los servicios de comunicación móvil. Es de prever, sin embargo, que las redes por cable ya establecidas sólo consigan una porción del mercado de nuevos servicios mucho menor que aquella de la que disponen en su actual actividad principal.

Si bien es cierto que puede haber alguna canibalización en la facturación de las compañías telefónicas por parte de las nuevas comunicaciones personales sin hilos, la pérdida será pequeña en términos relativos, y se verá más que compensada por las nuevas oportunidades que se crearán.

Las compañías telefónicas no sólo deberían ser capaces de reservarse para ellas algunos de los ingresos procedentes del nuevo negocio, sino también de encontrar nuevas fuentes de ingresos en la prestación de servicios y en el apoyo a los propios operadores y proveedores de servicios de comunicación sin hilos. Estos servicios de apoyo, que deberían producir cuantiosos ingresos a las compañías de telefonía tradicionales tanto en Europa como en EE UU, incluirán:

  • Circuitos locales y comunicaciones de larga distancia.
  • Localización y seguimiento de usuarios.
  • Emisión de facturas a proveedores de servicios.
  • Múltiples grados de provisión de servicios personalizados basados en los múltiples perfiles de los suscriptores.
  • Gestión y mantenimiento de las redes de transmisión.

Para desempañar todas estas funciones, los operadores tradicionales de telefonía por cable tendrán que acelerar sus planes de mejora de sus redes de infraestructura - más allá de lo actualmente previsto -, necesario para soportar sus operaciones de telefonía fija. Desde nuestro punto de vista, estas operaciones sin hilos dirigirán las inversiones en telecomunicaciones hacia el desarrollo de redes avanzadas inteligentes que estén operativas cinco años antes de lo que lo habrían estado si dichas inversiones se destinasen a la modernización de las infraestructuras de la red fija.

La potencia de proceso y la complejidad del software requerido para proveer los servicios que nos ocupan son a primera vista difíciles de alcanzar, y es muy probable que sólo puedan conseguirse en organizaciones con grandes instalaciones con habilidades en la gestión de macroproyectos de desarrollo e implantación de software y sistemas de información, y acceso a recursos de capital acordes con los mismos.

Estimamos que para dar soporte a las futuras operaciones sin hilos serán precisas durante los próximos 10 años inversiones en equipamiento de redes de telecomunicaciones de entre 1 y 15 billones de pesetas sólo en Estados Unidos. Esta proyección de inversiones está basada en las estimaciones actuales de la industria, según las cuales la inversión media por suscriptor será de 20.000 o 30.000 pesetas, y las redes habrán de configurase para acoger a 60 millones de suscriptores sólo en Estados Unidos. En contrapartida, es muy probable que hacia el año 2010, cuando estos servicios estén establecidos y ese número de suscriptores adecuadamente servido, se generen ingresos anuales netos sobre la inversión de entre 3,5 y 4 billones de pesetas. El mercado de las comunicaciones sin hilos atraerá nuevos competidores diferentes de las actuales compañías telefónicas, los proveedores de servicios celulares y las compañías de radiobúsqueda.

  • Clifford Bean es Director de Arthur D.Little en USA.
  • Malcolm Ross es Consultor-Senior del Grupo de Telecomunicaciones en Europa
  • Pedro Tellería es Consultor-Senior, responsable de la Práctica "Telecommunications & Information-Industry" para España y Portugal en la firma de Consultoría-de-Dirección Arthur D.Little.